Una historia con Chispa

Hace unos meses, nos invitaron a dar una charla en una Universidad de Buenos Aires para contar sobre qroom, y lo primero que sentimos fue que no solo había una linda startup de música.

También había un equipo y muchas historias hermosas en todo estos años previos a qroom.

La misma sensación tuve hace unos días, cuando mientras buscaba unas fotos para el sitio de Chispa, Agus me escribió contándome que ya teníamos casi listo el blog y que era una buena oportunidad para que contáramos cómo y porqué terminamos haciendo esto.

Por eso, cómo hicimos con la charla de la Universidad, mi idea es contarles nuestra historia para que les sirva como herramienta a la hora de emprender y sobre todo para combatir el peor enemigo de hacer cosas, la frustración.

….

Nosotros, nos conocemos desde hace más de 20 años, compartimos el mismo colegio y crecimos juntos. Y esto no fue menor.

Cuando estás en modo fundraising uno no para de escuchar la misma frase en boca de inversores. Invertimos en equipos.

Y parte de que estemos contando esta historia tiene que ver con esto.

brandart

Allá por 2012, luego de que cada uno había tomado caminos distintos en su vida profesional, una pequeña idea nos unió sin saber mucho lo que íbamos hacer. De mi lado estaba terminando de estudiar publicidad y del lado de Agus y Ju programación.

Y en ese tramo final de mi carrera había tenido la idea de crear una plataforma donde los publicitarios y las agencias pudieran subir sus trabajos. Una especie de Facebook para la industria creativa, que para esa época no había nada parecido.

Cuando comenzamos, ninguno de nosotros estaba muy familiarizado con el concepto de emprender, ni mucho menos con el mundo startup. Para nosotros era un simple proyecto. Sumado a que hace 7 años atrás en Buenos Aires no había el auge y soporte que hoy existe con los emprendedores.

Estuvimos un año desarrollandolo y aprendimos mucho. Sobre aceleradoras, sobre inversiones, sobre negocios.

Logramos tener unos 6 mil usuarios y mucho tráfico de varios países. Pero luego de un tiempo decidimos terminar con brandart porque nuestras expectativas fueron siempre mayores a las que habiamos logrado conseguir. Entendimos que había sido un buen expermiento para aprender y seguir adelante.

Siempre cuanto la misma anécdota que me ayudo mucho a poder deconstruirme como publicitario y que a su vez fue una gran lección para nosotros.

Cuando estábamos a punto de lanzar brandart, NXTP (una conocida aceleradora de Buenos Aires) comenzaba a buscar proyectos para invertir y para esa época armaba unos open office para que distintos emprendedores pudieran contar su startup. Luego debían aplicar y esperar a ser elegidos.

Decidí ir a uno de esos open offices.

Fui y me senté en un mesa larga. Habría alrededor de 10 personas, cada una con una startup distinta. Comenzamos en ronda a contar cada uno su proyecto y yo fui el último. Para mi sorpresa me encontré que no había ninguna idea increíble que cualquier publicitario estaría encantado de escuchar. No quiero decir que nuestra idea era increible, pero no entendia porque iban a invertir en un marketplace inmobiliario. No me parecía nada distinto a lo que existía.

Yo venia seteado del mundo de las ideas.

Pasaron las semanas y anunciaron los seleccionados.

Había quedado el sitio web para alquilar y comprar propiedades. Se llamaba Properati.

En 2018 era adquirida por OLX.

Con el tiempo fui aprendiendo que viniendo del mundo de la publicidad, de este lado no son solo ideas. Hay que tener un buen negocio, un buen equipo, una buena ejecución. Nadie va invertir solo en una idea linda. Quien invierte pretende hacer dinero, no le importa si la idea es brillante. Obvio que sí es brillante y el negocio también, hay más chances de todo por delante. Pero sin un buen negocio detrás vas ser muy difícil conseguir que nos ayuden, al menos financieramente.

Esta era nuestra primera startup y nuestra primera lección. Fue como un curso intensivo en el que aprendimos creando.

weetsale

Argentina siempre se caracterizo por ser un país que sí queres comprarte algo importado, por ejemplo de Apple, tenes tres opciones. Viajar y traerlo de querusa, recurrir al mercado negro o pagar un precio desvirtuado en algún reseller.

Un día mientras buscaba un iPhone 4 usado sentí que esas tres opciones no se reflejaban en mi presupuesto.

Así que mientras seguía buscando se me ocurrió probar en Twitter. Si Twitter.

Abrí la aplicación y escribí en el buscador: Vendo iPhone.

Y uala! me encontré con un montón de gente vendiendo. Entonces probé cambiar el articulo manteniendo la palabra vendo. Y ahí estaban, un montón de personas twitteando cosas para vender.

Enseguida los llame a los chicos, que no esta de más decir que son como esos guerreros que están siempre listos para ir a la guerra.

Les conte que teníamos que hacer algo con esto, que había que crear un «mercadolibre» de las cosas que la gente publicaba en Twitter. Algo rápido, simple, sin esfuerzo.

En dos segundos Agus y Ju ya la habían agarrado. Podemos usar la API de Twitter dijeron. Todo lo demás fue su magia.

A los meses nacía weetsale:

A diferencia de brandart, acá teníamos un modelo de negocio y una idea potente.

Orgánicamente comenzó a traccionar y salimos a buscar inversión. Hablamos con aceleradoras e inversores angeles. Pero nos llevábamos siempre la misma sensación. Había mucho miedo de invertir en algo donde el ROI (retorno de inversión) era muy grande, según ellos. Y la idea así como gustaba mucho, también generaba dudas en la dependencia con Twitter.

Algo que habíamos aprendido de brandart, era que una herramienta muy poderosa es hacer networking y tratar de ir a la mayor cantidad de eventos posibles. Y hablar con todo el mundo. Es bueno para trabajar el preconcepto de que todos te van a robar la idea. Seguramente a otro emprendedor le importe poco tu idea (en el buen sentido) y este buscando lo mismo que vos, alguien que lo ayude.

Y entre emprendedores siempre hay ganas de ayudarse.

Un día estábamos en un evento de Red Innova y vimos a lo lejos a uno de los fundadores de una aceleradora de Cordoba a la que habíamos aplicado y avanzado varias rondas. Encaramos y fuimos a hablarle.

-Hola Juan somos de Weetsale, no se si recordas pero aplicamos y tuvimos algunas calls con el manager de Incutex.

-Un gusto! Algo recuerdo.

-Nos gustaría tener algún feedback y saber en qué instancia estábamos.

-Te voy a ser sincero, a mi el proyecto me gusta mucho y me parece que tiene mucho potencial, pero así como te digo esto, también debo decirles que nuestra inversión (25k dolares) no creo que sea suficiente como para que weetsale pueda despegar y pegar la vuelta.

Juan nos explico que era un proyecto que con esa inversión se iba a quedar a mitad de camino y que para su punto de vista necesitábamos unos 150k dolares, los cuales estaban fuera sus limites de inversión.

Nos dimos las mano y entramos a la próxima charla.

Tal vez estaba acertado o tal vez había sido una elegante salida para decir: «No gracias».

Durante el periodo de un año aplicamos a muchas aceleradoras: Startup Chile, 500, Boulder, Y Combinator. Pero no lográbamos avanzar a las siguientes rondas. Nos faltaba tracción, validación.

Finalmente sin muchos más recursos y con mucha frustración a la vez, decidimos dar vuelta la página. Pero lo que no nos dábamos cuenta, era que cada vez que dábamos vuelta la página, estábamos escribiendo esta historia.

En nuestra segunda startup habíamos sumado muchos contactos y skills de negocios pero sobre todo habíamos madurado un poco más como emprendedores.

qroom

Si bien estábamos muy contentos de todo lo que habíamos hecho con tanto esfuerzo en estos 4 años, también sentíamos que nos habíamos cansando de ponerle tanta energía en lo que para nosotros el foco no había sido el correcto.

Entre el negocio, los inversores, los decks y muchas otras cosas nos habíamos olvidado de los usuarios y del producto.

Sin dudas esta mezcla de sensaciones hizo que nuestro siguiente proyecto sea el resultado de algo que queríamos para nosotros y no mucho más.

Tomamos la decisión de olvidarnos por un rato de crear un startup y ponernos a construir algo divertido.

Bajo esta premisa nació qroom. Un buscador de música que utilizaba la API de Youtube.

Una foto, una caja blanca a modo de buscador y un botón de siguiente hacían sonar el artista que uno buscaba de forma infinita. Ni siquiera se podía ver la playlist.

Esto tan simple, un 6 de Abril de 2016, iba empezar a explotar gracias a que Product Hunt nos publicara en un su home.

Para quienes no lo conocen, Product Hunt es un sitio curado por ciertas personas que se encargan de publicar novedades tecnológicas. Es una gran vidriera a la que siempre recomendamos tratar de conseguir aparecer.

Gracias a esto qroom consiguió 300k mil visitas y cientos de notas de prensa en pocos meses. Todo 100% orgánico.

Clarín decía por ejemplo:

Acá pueden ver muchas más notas https://medium.com/@qroom/press-prensa-5054e096c359

A partir de esto comenzamos a entender de que ya había dejado de ser un simple proyecto, de que debíamos capitalizar todo ese amor de los usuarios sobre qroom y llevarlo a otra escala.

Comenzamos a trabajar la nueva versión web y app.

En el medio de este proceso quisieron invertirnos pero la persona termino casi estafándonos y replicando el sitio en Estado Unidos y registrando la marca allá. Pero bueno, esa es otra historia.

Un buen abogado siempre es de buena ayuda cuando se esta emprendiendo. Siempre van a existir conflictos.

Volviendo.

En cine, cuando se analiza una película, normalmente se habla de varios momentos dentro de la estructura y una de ellas es el punto de inflexión o punto de giro y nosotros íbamos a tener uno.

Personalmente y seguro que para los chicos también, fue de las cosas más lindas que nos paso y nos forzó a crecer aun más.

A principios de 2017 la Agencia Argentina de Inversores abría por primera vez la convocatoria para llevar una comitiva de emprendedores a SXSW.

Para participar había que llenar unos formularios con la startup, los cuales llenamos con muy poca fe. La realidad era que no teníamos mucho más que la web y un deck con lo que habíamos planificado hacer. Ni una app, ni un prototipo.

Pero se ve que fue suficiente. A las semanas nos llegaba este mail:

Así que con lo que teníamos nos fuimos a Austin, Texas.

SXSW es uno de los eventos de tecnología, entretenimiento y música más grandes del mundo y vale cada centavo ir a buscar contactos, conocer gente y nuevas tendencias.

Es una experiencia única.

Tal vez la primera vez que vayan, como nos paso a nosotros, van a sentir que no entienden qué es lo que sucede. En cada rincón de Austin siempre hay algo distinto.

Replica del local Los Pollos Hermanos de Breaking Bad. En alguna esquina de Austin.

La principal actividad del viaje era que cada startup pudiera pitchear delante de unas 100 personas. Y para ser sinceros, comparado a otras startups que ya tenían revenue, nosotros íbamos solo con un deck de 10 slides.

El día del pitch fuimos los últimos en pasar y con un ingles miedoso y un escenario con pantallas que se imponían, pitcheamos. Todo había salido perfecto y nos íbamos a llevar la mejor anécdota de lo que significaba SXSW.

Al termina de dar el pitch se abrió a preguntas y dos personas levantaron la mano. La primera fue de un mexicano, que bien no recuerdo en este momento qué había preguntado. La segunda fue de alguien del fondo sobre cómo evitábamos la publicidad sobre los videos.

Al finalizar el pitch y el evento nos reunimos con otros argentinos frente al escenario.

Lo primero que comentamos todos fue sobre la pregunta de la persona del fondo, nos había parecido algo banal y nos reímos un poco. Sin ánimos de soberbia.

Seguimos charlando y comenzamos a ver cómo la persona del fondo se acercaba hacia nosotros para presentarse.

Llegó, extendió la mano y dijo:

Nice to meet you. I’m Tony from Universal Music. Lets talk!

Ese momento se había convertido en la anécdota de la comitiva Argentina. Esto era SXSW, una constante caja de sorpresas.

Ya en Argentina de nuevo y muy entusiasmados con todo el feedback comenzamos a buscar inversión.

A los pocos meses, Agus logro hacer contacto con un posible inversor que decidió invertir en nosotros para poder irnos a Silicon Valley a terminar nuestra app y lanzarla. Sí, así de rápido.

A mediados de noviembre ya estábamos viviendo en San Jose, a una hora de San Francisco.

Ju y Agus codeando en la casa de San Jose.

Nuestra primera recomendación es poder tener una lista de contactos que los pueda conectar con otras personas del lugar. También es clave poder hacer un trabajo previo de qué inversores y aceleradoras quiere uno llegar.

No todos invierten en todo. Cada uno se especifica en ciertas áreas y mirar su portfolio ayuda mucho a entender cuál es su tendencia de inversión.

Una practica no menor son los famosos cold mails. Básicamente son mails muy concisos, que en pocas lineas tratan de captar a la persona que le estamos escribiendo para poder lograr una meeting o call.

En Medium pueden encontrar más sobre esto, que para nosotros es una de las cosas mas valiosas que ejercitamos allá. Seguramente manden cientos de mail y solo algunos serán respondidos. No se frustren, van bien.

Esta nota del fundador de Airbnb, Brian Chesky, muestra 7 respuestas de inversores a los que les escribió.

https://medium.com/@bchesky/7-rejections-7d894cbaa084

Silicon Valley es un gran lugar para crear una red de contactos debido a la constante cantidad de eventos y meetups que hay. Es cuestión de alinearse y poder establecer vínculos con la mayor cantidad de personas posible. Gran parte de empujar una startup es poder conectarse y que a su vez esa conexión nos traiga más vínculos. En esa red vamos a encontrar siempre alguien que nos de mentoria, nuevos socios, un nuevo posible inversor o simplemente un gran consejo.

Hablar de que hacemos, quiene somos siempre termina trayendo beneficios inesperados.

Durante 6 meses nos trajimos devuelta una enorme experiencia para seguir desarrollando nuevas cosas y mejorar qroom en sus proximas versiones.

Es una experiencia que recomendamos hacer sin lugar a dudas.

Chispa

Durante todos estos años los chicos habían trabajado un tiempo en Social Snack, una compañía de innovación en la que habían creado una muy buena relación con Matias Dutto, uno de los fundadores.

Mati orgánicamente se había convertido en nuestro mentor durante estos últimos años y nos había dado conexiones y consejos en todos nuestros emprendimientos.

En 2018, cuando volvimos a Buenos Aires post Silicon Valley, Mati ya se había desvinculado de su compañía luego de haberla vendido algunos años atrás.

Decidimos juntarnos y charlar un poco de lo que teníamos ganas de hacer cada uno.

En esa charla comenzó a nacer Chispa, una casa abierta de innovación social. Algo que Mati venia procesando hace un tiempo y buscando con quién hacerlo.

Hubo mística, y sí, mucha chispa.

Todo lo que viene después será para otro post, porque esa historia, la estamos escribiendo recién.

Agus, Mati y Ju en Zarate.

Emprender

Cada uno que lea esta historia podrá interpretarla de distintas formas y tomar de cada anécdota un aprendizaje distinto. Existe algunas reglas para emprender, pero también existe muchos factores que van a depender de decisiones internas y externas, donde la formula va terminar mutando constantemente. Lo que nos sirvió a nosotros tal vez a otros no les sirva. Las experiencias son la herramienta más poderosa.

Desde nuestro punto de vista emprender se trata de tiempo, de perseverancia. Y con los años, cuándo miremos para atrás, vamos a poder ver una enorme red en la que una cosa se fue conectando con otra y termino siendo la consecuencia de donde estemos parados hoy. Este ejercicio ayuda mucho para entender él porque de las cosas en el presente. Tomar mejores decisiones a futuro y no frustrarse.

Hoy chispa tiene mucho que ver con brandart, weetsale, qroom y esas imparables ganas de seguir haciendo cosas. Porque de eso se trata emprender, de hacer y que la formula solo nos sirva de brújula, porque el destino, la va terminar escribiendo cada uno.

Para emprender

Como la historia de Chispa, esta lista también quedara abierta para que cada vez que vuelvan a entrar, siempre haya cosas nuevas para sumar.

  1. Armen un equipo con gente increíble que sepan que se van llevar bien.
  2. Lean mucho. Medium, Lean Startup, Paul Graham.
  3. Cuenten sus ideas al mundo.
  4. Vayan a eventos. Usen mucho meetup.
  5. Aprendan de negocios si no saben.
  6. Aprendan de programación si no saben.
  7. Armen un deck potente, no más de 15 slides.
  8. Asesorense legalmente.
  9. Creen un buen producto.
  10. No gasten en pauta, busquen prensa.
  11. No se frustren, disfruten.

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